viernes 3 de febrero de 2012

Me gusta un chico, espero que use linux, el windows esconde bocha de cosas feas atrás. Facebook sé que tiene, lo agregué hace un tiempo, hablamos hasta por ahí nomas. Si llega a usar messenger ya lo borro, eso sí que no da. Nunca lo pude encontrar en Google más. Saca zarpadas fotos. Vive a la vuelta de casa, voy a ver si me lo cruzo en la plaza y después twittear algo que le pueda llegar a interesar.

domingo 18 de diciembre de 2011

Una cajita en un cuarto cerrado, en una montaña rodeada de una espesa selva. Cerca, una playa ventosa casi sin gente. En la cajita un trozo de papel. El papel tiene escrito tu nombre, pero no lo llego a leer.

miércoles 23 de noviembre de 2011

Solicitud de amistad

Cuando iba al colegio teníamos una compañera que todos le decían La Gorda Chota. Yo intenté decirle Lau porque era, un poco, mi amiga. Cuando hablábamos de ella con mis amigos le tenía que decir siempre "Lau, la Gorda Chota" porque sino no sabía de quién estaba hablando. Después me acostumbré y le empecé a decir La Gorda Chota, pero no de malo eh!, porque me lo pegaron. 
La Gorda venía de repetir en otro colegio, con nosotros fue los últimos dos años, re poco. Un día me acuerdo que David, un amigo, me dijo "mirá cómo la caliento a la Gorda Chota" y fue y le manoseó una teta. La Gorda gritaba, le pegó un poco más fuerte que siempre, porque siempre le pegaba un poco, y de toque se le pasó. Siempre decíamos que la Gorda estaba caliente todo el tiempo, la mirábamos y nos reíamos. A veces pensaba que estaba siendo un poco forro con la Gorda, pero no, nada que ver, yo, un poco, la quería. 
Terminamos la escuela y no la vimos más. Después, cuando me agregó a facebook, me enteré que se había ido vivir a Perú, pero no a Lima, a un lugar de por ahí que no conoce nadie. Bueno, nada, la agregué, nada más, pero no chusmié casi nada, ya ni me importaba la Gorda. 
Un día me llamó una amiga, Agustina, y me dijo "¿Viste que se mató la Gorda Chota?". Lo primero que pensé fue que era una joda. Siempre jodíamos con que la Gorda se mataba y tenían que hacerle un cajón enorme, pero se había matado posta. Seguro que en Perú son unos hijos de puta que la habían bardeado hasta que se pegó un tiro, o se envenenó, o se cortó las venas en la bañera. No sabemos cómo se mató. De toque entré a su muro, y todos ahí ponían mensajes tristes, como que la iban a extrañar, esas cosas. Pensé que alguien iba a poner "te vamos a extrañar Gorda Chota!" pero los chicos, ubicadísimos, no dijeron nada. 
Después se ve que alguien sabía las contraseñas de la Gorda porque empezó a actualizar las fotos. Cada tanto ponía una nueva, en el perfil. 
Una noche nos juntamos a cenar con los chicos del colegio y cuando subí las fotos, la Gorda Chota puso "me gusta". ¡¡Chán!!, me cagué hasta las patas. Con mis amigos pensamos que seguro le había hablado a alguien de nosotros, a la persona que ahora está manejando su facebook. 
Un día me chateó: "hola santi cómo andás?" me dijo. 
Yo, un poco, me sorprendí. "¿Quién sos?" le pregunté.
"Yo, Laura, la Gorda Chota." 
Increíble el mal gusto que tiene la gente, ya no daba para joder más. A los chicos no les dije nada, se van a pensar que estoy medio perseguido o algo. Ese día no me habló más. 
Otro día: 
"Santi, ¿estás?"
"Sí, acá estoy", y empezamos a charlar.
Me contó que eso del suicidio fue un bardo, un garronazo, pero que ahora estaba mejor, contenta, viviendo en una playa de Brasil. Me mandó fotos de las playas, paradisíacas. Pero ni una de su cara "no me vas a reconocer" batió. Es obvio que es otra persona, o... ¡no sé! ¡Tiene que ser otra persona!
Mientras hablábamos me invitó a la playa, unos días. Hace un montón que tengo ganas de ir a Brasil. Me puedo comprar allá varias sungas, me gustaría una verde oscura, para tener. Me terminó convenciendo. Puedo ir, estar unos días en la playa. Si está ahí la veo a la Gorda, me saco las intrigas, y de paso viajo. Justo enganché unas promociones para los pasajes. El avión sale en un rato, después a la vuelta les cuento. Me compré un portavalores porque dicen que allá afanan a pleno y no quiero que me roben. Si no encuentro a la Gorda voy a tener que pagar algún lugar para quedarme a dormir.

sábado 5 de noviembre de 2011

Orgullo

Porque todavía quedan papás que hechan de sus casas a sus hijos por ser gays o lesbianas,
porque hay gays y lesbianas que no pueden conocer a sus suegros por ser gays o lesbianas,
porque existen despidos laborales a empleados por ser gays o lesbianas,
porque la prostitución aparece (Y SE PIENSA) como única salida laboral de mujeres trans,
porque las personas trans son expulsadas de las escuelas,
porque en el documento hay que especificar un género,
porque me acuerdo de esto,
porque quiero que fluya y no se congele el deseo,
porque no me olvido de Stonewall, ni del Frente de Liberación Homosexual,
porque no me olvido de Mimicha,
porque exijo justicia por la Moma,
porque no quiero ni una muerte más,
para que salga la Ley de Identidad de Género,
para que todxs vivamos libremente nuestro cuerpo, nuestro género y nuestra sexualidad,
hoy voy a la Marcha del Orgullo con todos, todas, todes, todis, txdxs lxs que me quieran acompañar.

sábado 27 de agosto de 2011

Mi novelón

Es la noche de la presentación de mi primera novela. ¡Qué emoción! Vinieron todos. Bueno, todos no, mi hermana y mi papá siguen todo por la televisión.
Dieguito Stickar diseñó el vestuario mío y de todos mis amigos. Rosa y Chispa no usaron los vestidos exclusivos, prefirieron ponerse unos vestiditos negros muy parecidos y quedarse cerca de la mesita donde servían las copas de champagne.
Cris con H usó su traje por compromiso, estoy seguro, era un mameluco marrón con una capucha con orejas de oso y un agujero en el culo que lo dejaba todo afuera. Parecía un oso con el culo pelado como el mandril, pero en lugar de tenerlo colorado, el de Cris es blanco como un papel. Por eso andaba con mucho cuidado de no mancharse ese culo blanco, por las dudas, en toda la noche, no se sentó en ningún lado.
Agus llamaba la atención en serio. Diego le había hecho un vestido rojo que empezaba justo abajo de las tetas. Cuando vio el vestido se quería matar, pero después se decidió y se lo puso "Total una sola vez vas a presentar tu primera novela" me dijo. "Más que por la novela, nunca hay que desaprovechar una oportunidad de mostrar esas tetas" le contesté. Realmente la aprovechó, mientras todos estaban parados charlando y medio incómodos, ella se paseaba entre los grupos como si no tocara el piso con los pies. Rosario que miraba desde la ventana me dijo después que parecía un hada madrina, era verdad.
Esperamos a que lleguen todas las cámaras de televisión para empezar la conferencia. Yo lo creía totalmente necesario aunque sabía que la iban a pasar grabada y sólo saldría en vivo por internet.
Les avisamos varias veces a los de la tele que empezábamos, los cerdos nos decían que esperemos. Ellos seguro que estaban al tanto de todo.
Llegó la policía. "Todos al suelo, rápido". Revuelo. Algunos se tropezaron. A diegomartez se le cayó la copa de champagne al suelo. Alexis gritó. Agustina cayó como en cámara lenta sosteniéndose las tetas. Cris con H dudó. Se acostó boca arriba. Era obvio que la cola le iba a quedar manchada, su día se arruinó.
"Usted, el del blog de la nube, permanezca de pié". Se acercaron despacio, me esposaron.
Un cana viejo con cara de profesor me dijo "No se dio cuenta que es delito publicar un libro que nunca va a escribir. Queda arrestado".
Yo sí, lo suponía, pero no me importó. Había invitado a mis amigos, Diego diseñó ropa exclusiva, había llamado a los canales de televisión, todos podían. Además se que, algún día, voy a escribir una novela, cuando ya no esté más en prisión.

martes 23 de agosto de 2011

Carta a entregar en las oficinas del Servicio Meteorológico Nacional

¿Qué complejos significados reconocés cuando mirás el cielo? ¿Predecís también el estado futuro de los sentimientos? ¿Podés caminar siguiendo el ritmo de los truenos?
Mis ojos lloviznan cuando prendo TN y aparecés, José Bianco, anunciando el tiempo.
¿Conocerás las diferencias entre chaparrón y chubasco? ¿Me podrás proteger si cae un fuerte granizo? ¿Me resguardará tu abrazo de un viento fuerte? ¿Cambiará tu humor cuando lleguen estas ráfagas de calor provenientes del trópico del este?
No te olvidés de mí, yo nunca me olvidaré de vos. De tus hermosos ojos, de tus brillantes dientes, y de tu angelical voz, que cada día vuelve del futuro para decirme el clima y nunca llega al presente para entregarme tu amor.
Te espero todos los días frente al televisor. Espero que nuestros caminos se encuentren. Desde mi humilde blog quiero que sepas: tenés un excelente perfil para hacer una propaganda de pasta de dientes.



domingo 21 de agosto de 2011

martes 31 de mayo de 2011

Querido diario:

Ayer me fui a dormir con la sensación de que no podía respirar. Ahora sigo más o menos igual. Fumarme el humo que sueltan quienes efectivamente fuman me deja sin aire, y después quedo medio enfermo, con alergias, mocos y los ojos como si tuviera todo el tiempo ganas de llorar.
Llegué a mi casa que no es más mi casa. Otra vez mi mamá. Había dejado cerca de la tranquera todas las bicis, cualquiera que pasara se las podía llevar. Qué boluda es mi mamá!!! Estaba lleno de bronca. Mi mamá estaba sola, enferma, en una cama, yo la tenía que ir a visitar. Llegaron mi papá y mi hermana, entramos a verla. Sonó el despertador y me fui a una reunión.
Hace lo que me parece un año soñé con la escena de un crimen. Era una ruta en una montaña, de noche, iluminada con postes de luz, varios, que alumbran con un anaranjado artificial todo el camino, dejando las sombras sólo para las laderas. La ruta asciende en espiral. En uno de los giros hay un playón sin asfaltar, y un cuerpo, el de mi mamá. El clima era tenso pero tranquilo. El problema no era la muerte, era el cuerpo sin vida, la evidencia de que algo anda mal. Alguien sugirió quemarlo. Pero pasó tanto tiempo que ya no me acuerdo quién fue.
Cuando hablo de mi vida parece que no tengo mamá, hablo como si no existiera porque un día, hace un montón de años, decidí que no la bancaba más.
Hace más un menos un mes la operaron de urgencia. No en un sueño, en la vida real. Estuvo cinco días en terapia intensiva y fui a verla cada una de las tardes. Sentí que tenía mucho más pesada la cabeza.
Pasó el tiempo. Se fue curando. Recuperó su esencia, y me quedé sin ganas de irla a visitar.

lunes 18 de abril de 2011

Winner

Mariano Martínez se dio cuenta de que ese era el día. Se estuvo horas peinando. El pelo le quedó perfecto. La barba un poquito desprolija (es que ahora se usa así), y el cuerpo todo marcado. Examinó cuidadosamente las huellas de un asqueroso grano que había poblado su rostro hacía más o menos cinco días, pero no le dio mucha importancia. No pensar en ese grano seguro lo iba a hacer desaparecer sin que se diera cuenta.
Buscó un boxer blanco, el más chiquitito que tenía. Se puso unos borceguíes para no lastimarse los pies y salió para el trabajo. El boxer blanco con la luz del sol parecía plateado. Pasó un taxista que tocó bocina como loco y le gritó algo que no llegó a escuchar. Seguro le había gritado puto. Mariano Martínez, por supuesto, sonrió orgulloso e infló el pecho.
A lo lejos vio una obra en construcción, alentó el paso. El trabajo aminoró su ritmo hasta congelarse como una postal. Todas las miradas se posaban en el exuberante cuerpo.
El más macho de todos dijo "A éste con una copita de más le entro como loco". Todos festejaron el chiste. Los que estaban más lejos murmuraron. A Mariano Martínez le hubiera gustado escuchar qué decían, pero como no oía, solamente posó.
Llegó a su trabajo, miró a su jefe agachando la cabeza, haciendo pucherito y metiéndose la punta del dedo índice en la boca "Buenos Días Señor Rodríguez", "Hola, te dejé unos papeles en el escritorio" le respondió Rodríguez casi sin mirarlo y se metió rápido en su oficina para espiarlo desde atrás de las cortinas. Mariano Martínez se paseó toda la mañana por la oficina como si estuviera en una de esas pasarelas que todos los días ve en videos de youtube.
Cuando fueron las 3 de la tarde cambió el turno. Roberto Nicolini, su compañero, se ofreció a llevarlo en el auto. Roberto manejó nervioso. Mariano Martínez relajado, imaginándose como Roberto le acariciaba la pierna, se le tiraba encima. El auto paró en la puerta de su casa. Mariano Martínez dijo "Gracias Roberto" y se bajó. Sacó las llaves de la mochila que llevaba al trabajo todos los días. Entró, almorzó sobras, se sacó el boxer y se tiró en el patio a tomar sol.
Cuando se empezó a hacer de noche Roberto Nicolini dio un par de vueltas a la manzana pensando en bajar, tocarle timbre. Pero se le terminó haciendo tarde y volvió a su casa.
Esa noche Roberto acabó pensando en Mariano Martínez. Rodríguez acabó pensando en Mariano Martínez. La mayoría de los obreros de la construcción acabaron pensando en Mariano Martínez. El taxista que le gritó puto se hizo una paja al principio pensando en Mariano Martínez, pero después pensó en otra cosa.
Una vecina que vio todo llamó a la policía. Cinco minutos después dos oficiales le estaban tocando timbre. Los atendió desnudo. Hablaba de los dos, solamente uno. Le dijo que ellos no tenían ningún problema, pero los vecinos se quejaban y no querían tener que volver. Todo ésto lo dijo mirándole la pija que estaba dormida pero igual era bastante grande. Antes de irse el oficial le dijo "Es muy grande, ¿puedo tocarla?". "No hay problema oficial", le respondió Mariano Martínez. "Está muy bien, lo felicito, ¿Gutiérrez no la querés tocar vos también?". Gutiérrez lo miró a la cara, miró la pija, lo miró otra vez a la cara para decirle que no con la cabeza y volvió a mirar para afuera.
Como no tenían más nada que hacer allí los policías se fueron. Mariano Martínez se fue a dormir pensando en que al otro día iba a ir a trabajar con mucha más ropa.