sábado, 25 de abril de 2009

No molestar.

Rocío era flaca, alta, rubia y se decía intelectual. Siempre usaba rodete, en sus dos versiones, hecho a las apuradas apenas se levantaba o bien tirante cuando se iba a trabajar. Rocío hacía seis años que vivía sola, la piel de al lado de los ojos ya se le había empezado a arrugar.

Un día, mientras estaba limpiando el piso de la cocina, le sonó el teléfono. Rocío pensó que quizás era su mamá. “No, ya tengo internet” contestó Rocío, y volvió a colgar. Esta vez Rocío subió al techo y cortó la línea, así no me van a molestar.

Esa noche Rocío se acostó y prendió su televisor para que el señor del noticiero le detallara todas las tragedias del lugar. Pero Rocío vio solo rayas, había cortado un cable de más. Mejor, pensó Rocío, así no me van a molestar.

Al otro día Rocío se levantó con un timbre insistente. A los apurones se vistió para recibir a un bombero que vendía un rifa de navidad. “No, gracias” dijo Rocío y cortó la luz para que no suene más el timbre. Así no me van a molestar.

Ese domingo Rocío limpió toda su casa. Solo había quedado un montoncito de tierra detrás del placard.

Rocío se sentó en la cocina a observar cómo se alargaban las sombras hasta que su casa quedó en completa oscuridad. En la penumbra Rocío se deslizó hasta su cama. Esa noche, Rocío se largó a llorar.

3 comentarios:

maru.- dijo...

Llegué hasta acá por el blog de mi primo, que descubrí recién hoy; es un día de cosas nuevas por lo que veo :)
Es lindo encontrar gente que tiene algo para decir, cuando se nota que viene tan desde adentro.
Es más lindo todavía si lo cuentan con magia en las palabras.
Te felicito!

santi dijo...

Muchas muchas gracias por tus palabras hermosas.
Ya miré algunas de tus fotos, mucha metáfora, me gusta.
¿sos prima de Fabián?

Besos.

FeroH dijo...

¿Cable a Tierra?

ja ja ja j ja