domingo, 21 de noviembre de 2010

De nuevo Demasiado

Empezamos a salir de pendejos. Estuvimos como siete años de novios antes de alquilar el departamento. El tiempo pasa super rápido cuando estás bien. Teníamos una cama enorme. En realidad era normal para nosotros dos, un sommier de dos plazas. Pero para nosotros era enorme después de siete años de dormir en nuestras camas de un plaza. Unos días en una, otros en la otra.
Cuando nos mudamos juntos ya nos habíamos acostumbrados a dormir pegoteados.
Cada vez que alguno viajaba, al que le tocaba quedarse solo en la cama le costaba un toco dormir. Re loco.
Nuestro amor nos envolvía en un constante y cálido abrazo que nos mantenía siempre tibios ante la hostilidad del mundo. Solo una pequeña aspereza amenazaba con corromper nuestro mágico universo, el dolor de la espalda.
Era terrible. Cada mañana, después de ese inmenso abrazo en el que explorábamos los sueños nos despertábamos sintiendo una lluvia de patadas en el cuello que nos hacían mirar todo el día para el costado.
Estábamos condenados. Nuestra existencia iba a dejar de tener sentido.
En esto estaba pensando Gus ese día mientras esperaba que leve la masa de la pizza y se hacía sonar el cuello. Tuvo un destello de valentía y lucidez que siempre le envidié. Yo estaba llegando, me acuerdo clarito, desde el pasillo escuché un alarido. Se había cortado el brazo con la cuchilla. Un delirio, estaba loco. "Loco de amor por vos" me dijo en la habitación del hospital cuando yo todavía pensaba en el mar de sangre que había quedado en la cocina y que iba a tener que limpiar.
Ese año nos fuimos de vacaciones a la montaña, estábamos tan enamorados. El doctor nos recomendó que nos cuidáramos del sol, por lo del brazo.
Después de un par de meses ya estaba todo igual, o mejor. Mejor para Gus que dormía feliz toda la noche, abrazado y sin calambre. A la mañana cuando se levantaba su cara brillaba de felicidad. Es hermoso.
Mientras él absorbía la luz yo me oscurecía. Pensaba todo el tiempo en el dolor de espalda. Ese día antes de poner a freír las papas en el lugar que trabajo me imaginé mi brazo desvaneciéndose en el aceite que hervía. Me acuerdo que grité hasta que se me fue la voz. Lo primero que escuché en el hospital fue a Gus contándole a mamá que la gangrena de mi brazo estaba fuera de control, lo iban a tener que cortar. Esa noche soñé que caminábamos por una ruta desierta mientras se hacía de día. En el sueño podíamos sentir el aire fresco del amanecer.
Cuando pasó el tiempo de reposo volvimos a ser felices. Nos amamos cada día, cada té, cada suspiro, cada abrazo. Víviamos drogados de amor.
Una noche, una de esas en las que el tiempo corre muy lentamente aunque las cosas pasen muy rápido, sentimos que nuestra conexión fue total. Tuve una idea, los ojos de Jav se iluminaron, sabía lo que estaba pensando. Fuimos a la cocina, como hacíamos cada mañana yo sostuve el fósforo y abrí la hornalla con la mano de Jav. Calentamos las agujas. Gus fue a buscar el alcohol. Nos convertimos en artistas. Sentimos que por primera vez éramos realmente uno mientras cocíamos para siempre nuestros cuerpos. Nos paramos frente el espejo. El reflejo nos espantó. Éramos un monstruo de cuatro patas.
Volvimos a la cocina. Calentamos la cuchilla. Nos abrazamos bien fuerte, sabíamos que nos iba a doler, pero era necesario. Agarré la cuchilla y corté dos pies.
Los vecinos escucharon los gritos. En el hospital no nos separaron. Separarnos equivalía a perecer.
Corrimos al espejo el día que nos dejaron levantar. Nuestro rostro formaba un rostro nuevo, hermoso.
Las piezas del rompecabezas finalmente se encastraron.
"Te amo mucho amor."
"Yo te amo,
demasiado."

6 comentarios:

yiya dijo...

Hola esto texto buenisimo ya lo poisteaste otra vez no?
O habra sido alguno parecido, pero me acuerdo que me causo tanto ruido en la cabeza que hasta se ,lo conte a alguien, muy bueno Santi, demasiado cierto.
Beso

santi dijo...

ja ja.
si si, es un cuento que está ahí escroleando un poco hacia abajo. lo reescribí porque tenía varias cosas que no me terminaban de convencer.
de todas formas creo que me gusta más la versión vieja...

Pulpo Variete dijo...

muy bueno tu blog te recomiendo el mio es sobre bandas emergentes
http://pulpovariete.blogspot.com/

Caro dijo...

sí, ese Totoro.
qué cuento amigo. me dejó retrocedida ante el primer brazo cortado, mirándolo con los ojos entrecerrados.
un abrazo

.María. dijo...

a mi me encanta esta versión
me encanta mucho

dejo abrazos y ya nos veremos por las diagonales

An dijo...

Wow.