martes, 9 de noviembre de 2010

Marcha del Orgullo Kirchnerista

El sábado fui por segunda vez a la Marcha del Orgullo LGBT. Muchísima gente. Nunca encontré la contramarcha, ni al camión de la soy, ni (por suerte)al camión de Amérika. El espíritu altamente consumista que caracteriza al "mundo gay" le dejó su protagonismo no tanto a la militancia sino más bien al orgullo peronista, o mejor dicho kirchnerista. El escenario, que el año pasado le daba la espalda al congreso, esta se construía desde sus entrañas y para despejar dudas acerca de quien financiaba este año un banner enorme lo anunciaba: Presidencia de la Nación. El escenario se llenó de figuras políticas que apoyaron la ley de matrimonio.
La felicidad que estaba en la misma plaza a la que nos dirigimos meses atrás se la llevaron las sucesivas lluvias de la primavera y ese orgullo que se vivió por una conquista que sentíamos propia pasó a ser agradecimiento. La marcha peronista sonó remixada como reggeton. Con ese hit y ese ritmo no era una opción quedarse con las ganas de bailar
Es que el mundo hace ya mucho se volvió gay y fue el peronismo el que en la marcha salió completamente del closet. La sorpresiva aunque anunciada muerte del expresidente y el panorama lamentable de figuras políticas fuertes que nos deja hace que termine a favor de un modelo que me parece más o menos digno de defender. El apoyo al gobierno nacional fue una constante en la marcha. Tras lo que significa la sanción de la nueva ley de matrimonio sería ingenuo esperar alguna otra reacción. En el momento de los discursos escuchamos hablar a Cristina, pensamos que no podía estar hablando ahí en vivo, y no, estaban pasando un video. Pero después de tanto apoyo no nos parecía tan imposible que esté ahí hablando frente a todxs los que bailamos hasta la plaza.
Así fue como en un cambio circunstancial de roles la fiesta descontrolada de los camiones dejó de ser la gran protagonista, para darle lugar, por este año, a las consignas políticas. Que siempre van un poco atrasadas. Si bien teníamos, o parecíamos todxs tener muy claro que la consigna era hacia una ley de identidad de género, lo que más escuché repetir fueron referencias al matrimonio entre personas del mismo sexo. La cantidad de discusiones en torno a la nueva ley la hacen parecer quizás aún más lejana de lo que realmente está.

Ayer, como seguía muy orgullosx, fui a la Marcha del Orgullo de La Plata porque en facebook habían anunciado que se hacía a pesar de la constante lluvia. "Dios definitivamente nos odia" pensamos cuando nos acordamos del frío que pasamos en plaza de mayo esperando que aprobaran la ley de matrimonio. La verdad es que si Dios nos odia o no poco nos importa, pero cambiar la marcha para un día de sol tampoco estaría nada mal. Volví con la sensación de que la marcha así no funciona y además, humedece.
Espero que no haya nadie por aquí que piense que con la aprobación de la ley del matrimonio somos todos y todas los y las argentinos y argentinas abiertos a la diversidad. La problemática travesti, transexual, transgénero, intersex están tan invisivilizadas que muchos se dan el lujo de decir "un travesti" sin reparar en la cadena de violencias que empieza en esa asignación de género.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

genial santi. como siempre.
y sí, les están entregando una lucha de años, que es de la comunidad. A no confundir.

Pazchi dijo...

Hola Santi

Me hubiera gustado ir a la marcha, pero no pude, el estudio me retiene (noviembre!!!)

Espero poder ir el año próximo

un saludo

Pazchi

CEH aburrido dijo...

Y tantas más ganas teníamos de que postearas YA!

Me quedé pensando, cigarro en mano, volví a la compu y, sin que esto signifique, bajo ningún concepto, que no hay que revisar y obrar sobre nuestro lenguaje y todas nuestras prácticas, me preguntaba, decía, si no es inevitable la violencia, desde el momento en que hablar es imponerle una forma al mundo.

Pero discutamos, discutamos y encontremos de todas las formas la mejor (y aquí tengo para mi que no será esa una forma nac & pop, pero ese, ese es otro tema).

Un abraz!

santi dijo...

Genial ese comment cris con h!
Coincido en que son inevitables las violencias, siempre va a haber. Pero es bastante peligroso decirlo porque parece bandera de una postura bastante pajera. Hay muchas violencias inevitables pero hay muchichichichichichísimas otras que sí. Tan obvias como evitar matar a piedrasos a chicas travestis que están paradas en una esquina.

El camino nacional y popular es , creo yo, uno muy respetable si el destino es el cambio social.
Igual creo que eso no fue lo que sucedió en la marcha, sino que el reclamo de organizaciones independientes terminó siendo acaparado por la fiesta peronista. Es verdad que gracias al apoyo K la ley salió, está buenísimo aplaudirlo.
Pero esa celebración que el día de la celebración sentí que era nuestra, en la marcha me pareció que era de otros. No que el camino nacional y popular nos llevó al cambio sino que llegó con él, y en parte se quedó con varios laureles.
Daniel Link en su blog estaba super enojado con ese escenario lleno de diputados. Que se yo, es entendible también. Pero me deja pensando...

También es probable que yo, como parte del perlongher, haya seguido el camino nacional y popular. La verdad es que en parte sí, pero solo eso...

santi dijo...

Gracias también Paz y Desconocido por pasar y opinar!

El tema de noviembre y los parciales quizás merece su propio posteo, más si estás cursando la garcha de Psicología y Cultura en el Proceso Educativo. Que capaz si la entiendo me doy cuenta si me gusta o no...

besos

CEH aburrido dijo...

San!
Acá vuelvo al mundo virtual.
Sin dudas coincido en que hay que evitar al máximo las peores formas de la violencia, como por ejemplo la muerte. Este era un comentario aquí entre nos. Obviamente que no queremos los piedrazos y decir que la violencia es inevitable no es dar camino libre a los guijarros. Me refería específicamente al legunaje, un tema que hemos discutido varias veces y yo sigo (siempre seguiré, supongo) meditando.

A propósito de lo nac & pop yo tengo todas mis reservas. En el estado actual de las cosas creo que estamos mejor de lo que hemos estado en las últimas décadas pero veo también grandísimas muestras de demagogia, de marketing, de manipulación ideológica. Tanto que me asustan.
Yo nunca creí que lo nac & pop fuera la respuesta. Primero que todo me pregunto si realmente existen las naciones. Lo descreo. Pero no sólo eso, llego a cuestionarme si realmente hay una voluntad nac & pop detrás de muchos figurones que adornan nuestro escenario político actual.
Esto no es para defenestrar. La actitud a favor/en contra nunca será la que yo adopte. Celebro pequeños (y no tanto) triunfos que han ocurrido en compañía de ciertos personajes. Me molesta que se atribuyan toda la gloria, que aparezca como una victoria personal y no una victoria de todxs (lo que realmente es).

Y por otro lado, como ya tengo dicho muchas veces, que esta victoria no sea la última. Cuánto más nos queda por hacer.
Por ejemplo, eliminar ciertas formas de la violencia, las más terribles y las más sutiles, todas aquellas que resulten evitables, y ver cómo vivimos con lo que queda.

Un abrazo San.

santi dijo...

Coincido plenamente. Las conquistas son de los militantes, los políticos hacen cuentas en relación a los votos que pueden obtener con determinadas jugadas y con eso eligen ponerse de uno u otro lado.
El poder si no derrite las convicciones por lo menos las embarra.

Igual que como imagen política usen el camino de los derechos humanos está super bueno y hay que aprovecharlo. Pero sí, la verdad es que termino pensando eso mismo que vos, por lo menos lo que entendí que pensabas.

Un abrazo.