lunes, 18 de abril de 2011

Winner

Mariano Martínez se dio cuenta de que ese era el día. Se estuvo horas peinando. El pelo le quedó perfecto. La barba un poquito desprolija (es que ahora se usa así), y el cuerpo todo marcado. Examinó cuidadosamente las huellas de un asqueroso grano que había poblado su rostro hacía más o menos cinco días, pero no le dio mucha importancia. No pensar en ese grano seguro lo iba a hacer desaparecer sin que se diera cuenta.
Buscó un boxer blanco, el más chiquitito que tenía. Se puso unos borceguíes para no lastimarse los pies y salió para el trabajo. El boxer blanco con la luz del sol parecía plateado. Pasó un taxista que tocó bocina como loco y le gritó algo que no llegó a escuchar. Seguro le había gritado puto. Mariano Martínez, por supuesto, sonrió orgulloso e infló el pecho.
A lo lejos vio una obra en construcción, alentó el paso. El trabajo aminoró su ritmo hasta congelarse como una postal. Todas las miradas se posaban en el exuberante cuerpo.
El más macho de todos dijo "A éste con una copita de más le entro como loco". Todos festejaron el chiste. Los que estaban más lejos murmuraron. A Mariano Martínez le hubiera gustado escuchar qué decían, pero como no oía, solamente posó.
Llegó a su trabajo, miró a su jefe agachando la cabeza, haciendo pucherito y metiéndose la punta del dedo índice en la boca "Buenos Días Señor Rodríguez", "Hola, te dejé unos papeles en el escritorio" le respondió Rodríguez casi sin mirarlo y se metió rápido en su oficina para espiarlo desde atrás de las cortinas. Mariano Martínez se paseó toda la mañana por la oficina como si estuviera en una de esas pasarelas que todos los días ve en videos de youtube.
Cuando fueron las 3 de la tarde cambió el turno. Roberto Nicolini, su compañero, se ofreció a llevarlo en el auto. Roberto manejó nervioso. Mariano Martínez relajado, imaginándose como Roberto le acariciaba la pierna, se le tiraba encima. El auto paró en la puerta de su casa. Mariano Martínez dijo "Gracias Roberto" y se bajó. Sacó las llaves de la mochila que llevaba al trabajo todos los días. Entró, almorzó sobras, se sacó el boxer y se tiró en el patio a tomar sol.
Cuando se empezó a hacer de noche Roberto Nicolini dio un par de vueltas a la manzana pensando en bajar, tocarle timbre. Pero se le terminó haciendo tarde y volvió a su casa.
Esa noche Roberto acabó pensando en Mariano Martínez. Rodríguez acabó pensando en Mariano Martínez. La mayoría de los obreros de la construcción acabaron pensando en Mariano Martínez. El taxista que le gritó puto se hizo una paja al principio pensando en Mariano Martínez, pero después pensó en otra cosa.
Una vecina que vio todo llamó a la policía. Cinco minutos después dos oficiales le estaban tocando timbre. Los atendió desnudo. Hablaba de los dos, solamente uno. Le dijo que ellos no tenían ningún problema, pero los vecinos se quejaban y no querían tener que volver. Todo ésto lo dijo mirándole la pija que estaba dormida pero igual era bastante grande. Antes de irse el oficial le dijo "Es muy grande, ¿puedo tocarla?". "No hay problema oficial", le respondió Mariano Martínez. "Está muy bien, lo felicito, ¿Gutiérrez no la querés tocar vos también?". Gutiérrez lo miró a la cara, miró la pija, lo miró otra vez a la cara para decirle que no con la cabeza y volvió a mirar para afuera.
Como no tenían más nada que hacer allí los policías se fueron. Mariano Martínez se fue a dormir pensando en que al otro día iba a ir a trabajar con mucha más ropa.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Es muyyyyy bueno jajajajajajjaja

santi dijo...

Gracias Anónimo!!!!
ya había pensado a este texto dentro de la categoría "sin comentarios"

Lean! dijo...

a mi tmb me gusto el texto!!!

El rey de las criaturas dijo...

jejeje...este texto es buenísimo y provocó muchas risas en el último festín...pido permiso para publicarlo también en El rey de las criaturas, permiso otorgado?
Alabo tu forma de narrar!

santi dijo...

Un lujo haber estado enfestinado!!!
tus alabanzas me hacen sentir alabado.
Mariano Martínez goza de sólo pensar en lucir su exuberante cuerpo frente al rey de las criaturas y el pantano de los fuegos fatuos. Espero que lo traten como un rey o como un bufón.

Abrazo grande!!

Volviendo a Crecer dijo...

que buen texto!
hace rato no me pasaba por acá Santi pero veo que tengo que hacerlo más seguido.
Ví los últimos mensajes que dejaste en mi blog, pero lamentablemente el último pude leerlo pero blogger no lo guardó :( así que se perdió.
Gracias por pasarte y dejar unas palabritas siempre.
Un abrazo, Diego.

santi dijo...

Gracias Diego por pasar!!!
Ya no me acuerdo bien lo que escribí en tu blog. Me gusta dejar algún comentario siempre que el texto me haga pensar algo. Generar algún tipo de diálogo a través de los comentarios me parece que es muy productivo para la lectura/escritura. Primero porque que te dejen algo escrito hace que puedas ver que alguien te lee y te den ganas de escribir. Pero también porque podés ver un poco (a veces) cómo se lee lo que escribís.
Podés pasar cuando tengas ganas!!!
La verdad mucho no actualizo, pero siempre tengo pensado hacerlo seguido!
Un abrazo!

Chili dijo...

Que lindoooo!!!! muy orinal y con una frescura exquisita reimos muchoo!!!
Gracias !!!