lunes, 23 de abril de 2012

Volvía a casa, era temprano, tipo siete de la tarde, pero estaba super oscuro, como era invierno. En la esquina de casa un negro, alto, casi dos metros. Estaba en pelotas. Bueno, no tanto, tenía un jean corto, se había sacado la remera y traspiraba. Yo tenía puesta hasta la campera.
"Robame" le dije, "pedime toda la plata". El negro me miró, se partía. Justo pasó un cana. Siempre pasan cuando no me quieren robar, me tienen cansado. Venían en un patrullero, eran dos. 
"Flaco, ¿te están haciendo algo?". "NO!" respondí medio enojado. "Bueno, igual lo vamos a llevar, averiguación de antecedentes." A mí me pareció super injusto, está bien que siempre son sospechosas las personas que no tienen frío, pero tampoco para llevarlo preso. 
Con una sensación de un leve vacío di la vuelta, como para volver a casa. El policía me detuvo, "Pará flaco, no te vas a ir así, nosotros te cuidamos, danos toda la plata". Justo había pasado por el cajero, se llevaron como 300 pesos, y el celular. Al pedo, porque era una cagada. 
Ya tenía hambre, así que cuando llegué a casa me hice unos fideos con tuco, después busqué una peli para ver, daban una en i.sat que no había visto. Mientras esperaba que sean las 22 entré en la página de movistar, hay muchos teléfonos que me gustan pero están demasiado caros.

2 comentarios:

Pluie dijo...

Te consagraste con:

Siempre pasan cuando no me quieren robar, me tienen cansado.

y

siempre son sospechosas las personas que no tienen frío


excelente chabón! Lei motive!

me encantó

santi dijo...

Gracias Pluie!!
Qué bueno que te gustó,
pasá cuando quieras!
Abrazón